lunes, 29 de octubre de 2007

El Gobierno se escuda en la “inteligencia superior” de Álvaro Uribe para haber atacado a Samuel Moreno


El asesor presidencial José Obdulio Gaviria explicó que no hubo una acusación directa contra el candidato del Polo sino que las afirmaciones del Presidente fueron hechas “en abstracto”.
Fecha: 10/29/2007



El Gobierno Nacional, en boca del asesor presidencial, José Obdulio Gaviria, explicó en la mañana de este lunes que en ningún momento el presidente Álvaro Uribe Vélez acusó al candidato del Polo Democrático Samuel Moreno de “comprar votos” y recibir el respaldo de las Farc contrario a lo que se entendió en Colombia y en el exterior. El asesor argumentó los planteamientos de Uribe porque él “tiene una inteligencia superior” de tal manera que cuando se expresó lo hizo en “en abstracto” aunque eso sí, reiteró, “al que le caiga el guante que se lo chante”. Aunque una de las interpretaciones dada a la aplastante derrota sufrida por Enrique Peñalosa se debió en parte a una reacción en contra del presidente Uribe que decidió entrar de lleno en la campaña, el gobierno desestimó esta tesis.



El ministro del Interior, Carlos Holguín Sardi, por ejemplo, comparó los resultados obtenidos en la elección presidencial con la elección local. “El Presidente Uribe fue reelegido hace un año por un millón 400 mil votos de los bogotanos. Creo que el candidato triunfador de hoy no llega a esa cifra. Creo que Bogotá sigue apreciando al Presidente Uribe y sigue reconociendo, como toda Colombia, el éxito de su Gobierno y de sus políticas”. Moreno ganó la Alcaldía Mayor con 915.769 votos que corresponde al 43.70 por ciento de la votación en la ciudad.
Aunque el resultado de una elección presidencial no tiene comparación con una local, el Gobierno insistió en esta tesis. “Uribe tiene más votos en Bogotá”.
También para el asesor presidencial, la situación vivida durante la última semana en contra de la campaña de Samuel Moreno no fue producto de una guerra sucia sino que se enmarca en un debate necesario: “No sé si eso haya sido guerra sucia mediática, a mí me parece que se debatió un tema importante alrededor de declaraciones del candidato que siguen en el tintero ahí están puestas para que la opinión pública las defina y las siga debatiendo”.
Los antecedentes
Su ataque a Moreno fue hecho durante los últimos tres días de la campaña y el día de las elecciones. El jueves pasado, durante un acto de graduación de alumnos del Sena, en Soacha, (Cundinamarca), dijo sobre una información publicada en la agencia Anncol: “A mí me preocupa mucho que estos terroristas de las Farc, en su página de Internet, estén apoyando candidaturas. No permitamos que haya candidatos del paramilitarismo y no permitamos que haya candidatos de las FARC”.
Ese día, en la página de Anncol -una página web que según el alto comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo “es la agencia de noticias de las Farc-, se reprodujo un agresivo comentario del periódico Voz en contra del ex alcalde Antanas Mockus por haberle hecho la ya famosa pregunta a Moreno sobre un dilema de comprar 50 votos para salvar la ciudad. Uribe volvió a golpear el viernes. Fue en su recorrido por Algarrobo (Magdalena) y Chiriguaná y El Paso (Cesar). “Hoy Algarrobo le habla a Bogotá. Que no se equivoquen allá (...) eligiendo alcaldes respaldados por la guerrilla y que además compran votos”. Y también el sábado, durante la Jornada Pedagógica Electoral, en la Casa de Nariño, volvió a advertir: “Tener mucho cuidado para no votar este domingo 28 de octubre por candidatos que no tienen una respuesta firme para rechazar la compra de votos y la presión terrorista”. Incluso, en la mañana después de votar uso la misma argumentación.
Tras su aplastante triunfo, el alcalde electo Samuel Moreno Rojas, decidió eludir esta confrontación porque para él eso son cosas del pasado, de la campaña. “Hay que doblar página y ahora tener unas cordiales relaciones institucionales entre la Presidencia y la Alcaldía”, dijo Moreno.
El gobierno, sin embargo, ante esta invitación decidió continuar con la discusión. Y recogió el guante lanzado por Carlos Gaviria, presidente del Polo, que en el acto oficial de celebración de Moreno, dijo que Uribe había influido en el triunfo del candidato de izquierda. “Hay que reconocer que, en este triunfo, el Presidente de la República ha contribuido con sus mezquindades y sus torpezas”.
Entra el Comisionado
Tras esta afirmación, el comisionado de Paz, Luis C. Restrepo, entró al baile y exigió al Polo explicar por qué un artículo que aparece firmado por Carlos Gaviria, fue publicado el domingo en Anncol. Según Restrepo este texto “plantea una tesis que termina justificando la acción violenta”.Por eso, dijo, “no se justifica que justamente el día de las elecciones, que han sido acosadas por las Farc y cuando terminamos con más de una veintena de candidatos asesinados por las Farc, en la página web de este grupo aparezca un artículo del doctor Carlos Gaviria” titulado “El gobierno Uribe y el delito político”.
En éste, según el comisionado, “Gaviria termina otra vez justificando, es posible que no de manera directa, unas acciones violentas de las Farc (...) No podemos seguir justificando un delito político que hace mucho rato se convirtió en terrorismo”.
Ante esta critica en la emisora La W se entrevistó al asesor presidencial. “Se insistió mucho en el tema de Internet y de la página de Anncol donde hay referencias de ese tipo, pero hay una cosa, en la página de Salvatore Mancuso en Internet que también tiene, permanentemente ponen los comentarios elogiosos al Presidente en las columnas de opinión donde se refieren en buenos términos al Presidente, por qué no han rechazado ustedes eso?”, le interrogaron los periodistas. “No la leo, pero gracias a Dios ese señor se desmovilizó, gracias a Dios tuvo el valor de corregir un rumbo criminal, está hoy sometido a la ley de Justicia y Paz, está en la cárcel y eso sí que nos conviene a todos los colombianos. Creo que incluso la Misión de Observación Electoral debiera decirle al mundo que se equivocó. La Misión de Observación Electoral le dijo al mundo que las AUC eran el verdadero peligro de estas elecciones que se iban a producir ayer y creo que hasta el momento no ha hecho la corrección; eso que habían 500 municipios en altísimo peligro por parte de esa fuerza criminal anterior que está hoy desmovilizada y que prácticamente las elecciones no se iban a poder realizar, quedó totalmente negado y desvirtuado por los hechos”, respondió.
Aplauso a Salazar
El asesor del presidente al tiempo que se mostró distante de la elección de Samuel Moreno en Bogotá exhibió su entusiasmo por el triunfo obtenido en Medellín por Alonso Salazar. Incluso, el consejero presidencial contó que Uribe Vélez lo llamó a Medellín para felicitarlo por su elección el mismo domingo. “En primer lugar aclaro que soy miembro de ese equipo (del grupo de Salazar). El candidato hoy alcalde Alonso Salazar es una persona muy cercana al presidente Uribe, ayer tuvieron una larga conversación, quieren trabajar muy de la mano como he de decir, también lo hizo con Sergio Fajardo, incluso hay metodologías del Gobierno Nacional que nacieron en buena parte como experiencia del trabajo de Medellín, me refiero por ejemplo al trabajo de reinserción como se llamaba antes y ahora reintegración”.
En el diálogo con la emisora, el asesor del presidente se mostró también satisfecho por los resultados electorales en el resto del país. “Viendo alcalde por alcalde de las grandes ciudades con excepción de Bogotá nosotros sentimos que conseguimos unos grandes aliados en toda parte”.
Reiteró que estuvo de acuerdo en haber sacado una grabación, como lo hizo La FM de RCN de Samuel Moreno de hace varios años en el que hablaba de la lucha armada. “Es decir que usted está de acuerdo con lo que pasó la semana pasada de desempolvar por parte de algunos medios, unas viejas grabaciones de Samuel Moreno de hace doce o trece años hablando sobre la lucha armada en Colombia dentro del contexto de una discusión que se tuvo hace unos años, el extraer esa frase y armar un debate sobre esa frase, ¿usted estuvo de acuerdo?, le interrogaron en La W. A lo que él respondió: “Me parece que ningún texto, ni ninguna grabación sea extemporánea, no importa que sea antigua, cada cual dirá si entonces hace un propósito de enmienda y rectifica como es el caso del libro del profesor Álvaro Delgado y me parece además que es positivo para que la democracia colombiana pueda seguir avanzando”.
Finalmente, el consejero presidencial insistió en que el Presidente Uribe tiene una “inteligencia superior”.
FUENTE: SEMANA

sábado, 27 de octubre de 2007

Desinformando desde los medios

De Uribe y los medios hemos recibido mensajes mentirosos que, además de confundir a los ciudadanos, terminan convirtiendo la política en un verdadero albañal donde sus protagonistas, en lugar de trabajar, se la pasan defendiéndose. El mal ejemplo comienza por el Presidente, quien, sin sonrojarse, interviene en política y lo hace de manera obscena y descarada. Según Uribe, es inmoral votar por los candidatos mencionados por las Farc (mención no solicitada por ningún político con sus cinco sentidos), pero son morales y lícitos los votos untados de sangre y droga que los 40 congresistas detenidos por la parapolítica le pusieron a él.
En cuanto a los medios de comunicación, las cosas son aún peores, empezando porque la actitud errada del Presidente no es cuestionada y, en cambio, es celebrada. El coctel medios-Uribe origina situaciones como la engavillada de los periodistas contra Samuel Moreno utilizando grabaciones fuera de contexto y tratando de volver un acto de corrupción la respuesta hecha a una ininteligible y torcida pregunta de Antanas Mockus.No creo en el aparente tono objetivo de Julio en La W y mortifica la frescura de María Isabel Rueda defendiendo todo lo que huela a Uribe, incluido Peñalosa, quien le vendió su alma al uribismo y a Vargas Lleras.Noticias RCN y La FM son nauseabundas; su servilismo y sapería hicieron todo lo posible para desaparecer a Moreno y beneficiar a Peñalosa. El presidente de RCN debería ahorrarse lo que les paga a las presentadoras, mandando de una vez sus equipos al jefe de prensa de Palacio, para que el Gobierno transmita desde la “Casa de Narquiño”.Caracol TV fue “objetivo”, no sé si porque así se lo propusieron o más bien porque trataron las elecciones como si fueran en Marte. No de otra manera se explica que el famoso debate fuera transmitido a medianoche del domingo; fue tan tarde que los que quisieron joder a Samuel con la famosa respuesta debieron hacerlo el martes. CM& fue objetivo hasta que entraba Claudia Hoyos, siempre cargada contra Moreno; parecería influenciada por algún soplón de Palacio. ¿Será que la cara del 1,2,3 tiene allí información privilegiada?
El Diario de Planeta (El Tiempo) asumió un rol repugnantemente parcializado y subjetivo, irrespetando a sus lectores. ¡Escandaloso!Caracol Radio en la mañana trató de ser imparcial, pero no lo logró. Hora 20 estuvo mejor, aun cuando la última semana le sentimos el peñalosismo. Bien El Nuevo Siglo, no tragó entero. Decente RCN básica.Y en este semanario un solo lunar: el columnista Ernesto Yamhure, que debería contarles a sus lectores sobre sus contratos y puestos con este gobierno; así podríamos entender mejor su amañado anti-samuelismo.Me queda claro que los ciudadanos están lejos de recibir información objetiva e imparcial, pues ciertos medios de comunicación en este país son una vergüenza.
FELIPE ZULETA
FUENTE: EL ESPECTADOR

Presidente Uribe insistió hoy en sus alusiones contra Samuel Moreno, candidato a Alcaldía de Bogotá

Durante una conferencia televisada sobre las elecciones hecha desde Palacio, el mandatario reiteró, sin mencionar a Moreno, su llamado a no votar por candidatos que no rechacen el apoyo de las Farc.
Uribe repitió varias veces su afirmación y dijo que el país ha luchado mucho contra el terrorismo como para que haya candidatos que combinen aún las formas de lucha.
"Ojo con esto, cuidado con esto compatriotas", insistió varias veces el mandatario, al pedir "no votar por personas que son apoyadas en la página de internet de las Farc, que no rechazan de manera contundente el terrorismo, que mantiene por ahí espacios para compartir con el terrorismo".
Pidió además "no votar por quienes dudan al rechazar la compra de votos, es preferible perder las elecciones", en clara alusión a Moreno, quien en un debate en canal Caracol dijo que compraría 50 votos para salvar a la ciudad de un candidato que comprara 50.000.
Moreno reconoció al día siguiente que se había equivocado en esa respuesta.
Uribe había hecho referencia al tema ayer en su recorrido por Algarrobo (Magdalena) y Chiriguaná y El Paso (Cesar).
"Hoy Algarrobo le habla a Bogotá", dijo Uribe, tratando de no dejar duda sobre el destinatario de su mensaje. "Que no se equivoquen allá (...) eligiendo alcaldes respaldados por la guerrilla y que además compran votos", dijo el Presidente, también sin mencionar a Moreno, ante una plaza colmada de seguidores que lo aplaudían a rabiar, bajo un sol que superaba los 34 grados.
Uribe ya había hecho el primer envión contra Samuel Moreno el pasado jueves durante un acto de graduación de alumnos del Sena, en Soacha (Cundinamarca). "A mí me preocupa mucho que estos terroristas de las Farc, en su página de Internet, estén apoyando candidaturas. No permitamos que haya candidatos del paramilitarismo y no permitamos que haya candidatos de las Farc", dijo Uribe en ese zona vecina de Bogotá, un fortín electoral del Polo.
Ese día, en la página de Anncol, que suele publicar información de las Farc, se reprodujo un comentario del semanario Voz respaldando la respuesta de Moreno a una pregunta de Antanas Mockus sobre una hipotética compra de votos. Esto generó confusión porque se creyó que era un respaldo tácito de las Farc.
Ayer en Algarrobo, un municipio golpeado en los últimos años por la violencia y donde hace un mes asesinaron a Manuel García, candidato al Concejo, Uribe fue más severo con Moreno.
Además de pedir que en las grandes capitales no voten por candidatos que cuentan con el respaldo de la guerrilla, dijo que la opinión no se puede equivocar escogiendo aspirantes que "gaguean" o "tartamudean" cuando se les pregunta si comprarían votos.
Es claro que Uribe trataba de cobrarle a Moreno la afirmación que hizo esta semana en un programa de televisión en el sentido de que si tuviera que comprar 50 votos para evitar que su contendor le gane, lo haría.
Aunque Uribe se ocupó de dar soluciones concretas a problemas locales, llamando a varios ministros a través de su celular para responder reclamos sobre obras locales, el Presidente sí convirtió este reto, a Moreno, de manera tácita, en el tema central de sus intervenciones de ayer.
"Un buen líder prefiere perder las elecciones antes que comprometerse con la guerrilla, los paramilitares o comprar votos", repitió una y otra vez.
En Chiriguaná, ya al atardecer, fue más directo. "Desde estas tierras, acusadas durante tantos años desde Bogotá de convivir con los paramilitares, de comprar votos, le decimos a la opinión de las principales capitales que no cometan el error de elegir personas que no son capaces de rechazar la compra de votos. Personas que tartamudean y gaguean cuando se les pregunta si comprarían votos para evitar su derrota en las elecciones". No podía estar hablando de alguien distinto a Moreno.
FUENTE: EL TIEMPO

miércoles, 24 de octubre de 2007

La Fiscalía pide condena ejemplar para Superintendente de Notariado, Manuel Guillermo Cuello Baute

Si la juez 34 penal del Circuito acoge la solicitud del ente acusador, el ex funcionario permanecerá tras las reja hasta el 2017.
La Fiscalía también aseguró que el hecho de que Cuello Baute se haya confabulado con un subalterno para delinquir, debe ser tenido encuenta como un agravante.
Si la juez acoge estos argumentos, el ex funcionario (de 37 años) podría pasar los 10 próximos años tras las rejas.
Pero la defensa del ex funcionario pidió que se le aplicara la pena mínima prevista para el delito de concusión: 8 años de cárcel. Y también solicitó que se le otorgara detención domiciliaria argumentando que la familia del ex superintendente depende económicamente de él.
COMENTARIOS
Quién nombró a este corrupto en la superintendencia de notariado y registro? el nombramiento lo hizo la misma persona que nombró y mantuvo - pese a las continuas denuncias de apoyo al paramilitarismo - a jorge noguera cotes en el d.a.s. ? sería la misma persona que nombró al director del incoder que resultó legalizando tierras a los paramilitares en vez de entregar valdíos a los campesinos desposeídos? sería el mismo funcionario que nombró como director del i.n.c.o. a luis carlos ordosgoitia para que le entregara contratos de concesión a reconocidos paramilitares? sería la misma persona que nombró como canciller a un oscuro personaje que jamás le aclaró su participación en el prominente acto de corrupción de chambacú en cartagena? será la misma persona que recibía a toda hora en la casa de narquiño al paracongresista miguel de la espriella y se confiesa íntimo amigo del condenado joselito guerra de la espriella y de carlos nader simons?
El país está en mora de reclamar al menos una explicación al nominador de todos estos delincuentes.... pues ya nos estamos cansando de las excusas como... "yo no sabía"...."yo actué de buena fe al nombrarlos"...."a mí me parecen unos buenos muchachos".......

martes, 23 de octubre de 2007

PEOR EL REMEDIO QUE LA ENFERMEDAD

En mis casi 50 años de vida no tengo memoria de haber visto tan enredado a un presidente de Colombia en temas tan nauseabundos como los que los ciudadanos, entre incrédulos y temerosos, estamos presenciado.
Y es que resulta moralmente inaceptable y políticamente censurable que el primer mandatario del país tenga que recurrir, como en efecto lo ha hecho en estas dos últimas semanas, al expediente de ser defendido por criminales o ciudadanos de mala reputación.
Primero fue alias ‘Tasmania’ quien lo defendió, episodio éste que involucra a un hermano del Presidente y que no ha sido explicado suficientemente por un gobierno que está a la defensiva. Y esta semana hemos visto al hermano de Pablo Escobar (alias ‘El Osito’) diciendo que Pablo no era amigo de Uribe (pero no aclaró si fue o no su empleado); y, para completar, han puesto a Juan Gonzalo Ángel a decir que fue en su helicóptero en el que trasladaron los restos del padre del Presidente y no en el de Pablo Escobar. ¿Es acaso este ciudadano Ángel el mismo que se sentaba en la junta directiva de Medellín sin Tugurios con Pablo Escobar? ¿Y acaso su hermano Guillo Ángel no estuvo investigado por narcotráfico? ¿Y por qué tan sólo ahora se acuerdan de eso y no desde 2002, cuando los medios publicaron las acusaciones?
Para completar el grotesco espectáculo, quien defiende al Presidente ante los medios europeos, explicando que Uribe no fue amigo de Escobar, es, nada más ni nada menos, que el primo de Pablo Escobar, el flamante José Obdulio Gaviria, quien además tiene dos hermanos condenados por narcotráfico y otro muerto por haber sido la mano derecha de Escobar.Además, lo siguen defendiendo los 40 parlamentarios que están presos y los que, como el primo del Presidente, Mario Uribe, lo estarán pronto.Con menos indicios de vínculos con el narcotráfico hay muchos presos. A ver si un presidente sin rabo de paja como el Dr. Uribe no hubiera extraditado a un delincuente cuyo indictment trajera los testimonios e indicios de vínculos con el narcotráfico como los que persiguen y acorralan cada vez más al Presidente.
El país cayó en una situación diabólica y es que, con tal de ver acabadas a las Farc (lo que no ha pasado), los colombianos están dispuestos a perdonarle a Uribe cualquier cosa de su pasado y de sus actuaciones de gobierno. Al ciudadano del común le importa un carajo que Uribe sea o no amigo de los narcos o que sea, incluso, uno de ellos, pues a él lo ven con la misma simpatía como en su momento algunos empresarios, ganaderos y ciudadanos del común veían a los paramilitares, al grupo Mas (muerte a secuestradores) o a los Pepes (perseguidos por Pablo Escobar).Así pues, mientras las Farc existan tendremos Uribe para largo, porque el país optó por escoger entre dos males el que consideró menos malo; por eso tenemos lo que tenemos en la ‘Casa de Narquiño’.
Felipe Zuleta
FUENTE
EL ESPECTADOR
sábado, 20 de octubre de 2007

El escudero y otro elefante en Palacio


El magistrado auxiliar de la Corte Suprema de Justicia Iván Velásquez está en el blanco. No es la primera vez que el Presidente lanza truenos y centellas contra la Corte Suprema. La nueva polémica que emprende Uribe preocupa y pone de nuevo sobre la mesa de los colombianos los antecedentes, sentido, objetivos y suerte de los parapolíticos y del conjunto de líderes y aliados del paramilitarismo. Y no es la primera vez que esto se manifiesta con tanta nitidez y tanta intensidad.


Hace apenas tres meses, el Presidente descalificó a la Corte por el fallo que profirió en contra de una calificación de delito político, con la cual el Ejecutivo buscaba amparar a los paramilitares. Entonces, Uribe Vélez se entremetía de manera abierta con la justicia: “Las Cortes tienen una independencia relativa y las instituciones tienen que ayudar al bien de la Nación”, dijo y quiso. En la misma disputa, sentenció: “El Estado tiene que cumplir los compromisos”. Y cerró con esta perla: “[la Corte] tiene un sesgo ideológico que no puede prevalecer sobre el superior interés del país”.

Mucho antes, al comienzo del primer período presidencial de Uribe, el Alto Estado propiciaba todo para que los líderes y demás miembros del paramilitarismo hicieran parte activa de la sociedad y sus festejos en condición de ‘rebeldes’, sin responder por el genocidio que habían llevado a cabo en amplias regiones del país. El descuido que tuvieron con el computador de ‘Jorge 40’ y otro sinnúmero de hechos que rompieron el libreto permitieron que la justicia se fajara con una amplia y continua investigación. Un conjunto de diligencias que no han terminado y que tienen tras las rejas a numerosos e importantes miembros del proyecto político que lidera Álvaro Uribe. Un resultado que deja al Presidente en mala posición para fungir un “nada sé”. Porque ya tiene lección y ya sabemos cómo dirá en caso de verse cercado por la investigación: “Todo fue a mis espaldas”.

Al mismo tiempo que esto hacían en la cúpula del Estado, diseñaron y pusieron en marcha toda una operación mediática legitimadora para ‘lavar’ el paramilitarismo de su real característica:

1. Quinta columna del Estado para enfrentar la subversión y hacer el ‘trabajo sucio’ que ahora las fuerzas militares no pueden adelantar como política oficial o abierta.
2. Agentes de terror para aniquilar el movimiento social y reconcentrar la propiedad privada en el país.
Pero también se había (y se continúa) buscado que aparezcan como “actores políticos”, con todos los beneficios que se derivan. Una maniobra que no logró torcer la filosofía y la jurisprudencia universal que al respecto han producido docenas de conflictos liderados por los pueblos en todo el mundo, en busca de justicia y libertad. Es una operación de copamiento paramilitar de la sociedad que se fractura ante la posición que la justicia mantiene hasta hoy, con independencia y valor ante las amenazas.

Pero los esfuerzos por borrar lo imborrable o calificar lo incalificable no paran ahí. Con respecto a los senadores elegidos por el paramilitarismo, diversos apuntes de proyectos de ley se han puesto a circular en el Senado para “salvar a esas ovejas negras que ponen en riesgo el buen nombre de la institución”. Ninguno ha progresado. Los ‘micos’ acostumbrados no aguantan ni el más mínimo análisis filosófico jurídico. Pero no cejan: a la sombra del poder persisten. Con el gusto y la venia presidencial, ahora mismo prometen presentar otro proyecto para “aclarar la situación de los miles de ‘combatientes’, para que puedan reincorporarse a la sociedad. “El Estado tiene que cumplir con los compromisos”, pareciera estar escrito en el techo del salón Elíptico.

Renuncias, entrevistas e impunidad

Entre tanto, y presionados por la investigación liderada por la Corte Suprema de Justicia, 10 de los senadores vinculados a la investigación por nexos con el paramilitarismo han renunciado al fuero como congresistas. Temerosos de los resultados de la investigación en curso y de la independencia que defiende esta Corte, optan por la Fiscalía. Con su renuncia, no disimulan su pretensión de salir del apuro en que se encuentran y esperan que con su poder la Casa de Nariño pueda activar negligencia e impunidad sobre esta otra institución de la justicia.

Mientras esto acontece, actuando como buen escudero, el Presidente expone su prestigio masmediático para cubrir a sus aliados. En un supuesto arranque soberbio, en discusión pública a través de la radio, propicia una polémica que amedrenta o pone en cuestión la independencia de la rama judicial.

¿Qué pretende con ello? Aún no es del todo claro, pero puede buscar:

1. Cuestionar el prestigio labrado por la Corte con su consecuencia en la investigación de la parapolítica;
2. Lograr, producto de los cuestionamientos hechos públicos, que se desarticule la unidad dedicada a investigar a los senadores;
3. Obligar al funcionario cuestionado a declararse impedido para investigar a alguno de los parapolíticos;
4. Que la credibilidad que ahora mismo tiene la Corte Suprema de Justicia pase a buen recuerdo, o que se le acuse por estar cargada de “sesgo ideológico”, como lo aseguró el Presidente en la mencionada ocasión, y por tanto la señalen de estar en contra del propio Presidente;
5. Someter la Corte a presión y terror para que varios de sus más connotados miembros se exilien. Son muchas las posibilidades del oculto propósito que por ahora distrae la atención del máximo organismo de la justicia nacional y cuyas consecuencias se verán en el mediano plazo.

Virginia Vallejo no…

Ahora sí para Uribe vale la ‘declaración’ de un delincuente. Llama la atención que, para realizar sus señalamientos contra la Corte, el Presidente se valga de las declaraciones de un paramilitar. Validación hecha, a pesar de que el Magistrado Auxiliar le confirmó al Jefe de Estado el tono de su conversación con el indagado. Como se recordará, desde la casa de gobierno misma se han puesto en cuestión declaraciones de otros sindicados o condenados. Como la hecha sobre la petición del Vicepresidente para establecer un frente paramilitar en la capital del país. Más o menos el tema es: ¿se le cree al delincuente o al funcionario? Pese a este antecedente, Álvaro Uribe, dispuesto a salvar a sus aliados, toma el carril contrario. Ahora sí tiene peso la palabra del delincuente y se descree la del funcionario de la justicia. Maniobra que en Uribe, frío calculador, no es un simple error. Un razonamiento que no sigue en el caso de Virginia Vallejo, persona cercana a Pablo Escobar, quien ahora confirma la relación del Presidente con el capo. ¿Por qué no la acusa por difamación?

Es claro, a esta altura de los sucesos, que la Corte Suprema de Justicia se convirtió en un obstáculo para la plena realización de los propósitos oficiales y el cumplimiento de sus acuerdos electorales. Un obstáculo que Uribe busca [tiene que] superar. No es casual que desde Palacio se llegue a decir que los argumentos filosóficos que sustentan los fallos de los magistrados son “ideas del siglo XIX”. ¿Impunidad a cualquier precio?

Ante tanto desafuero, hay que preguntar: ¿hasta dónde irá o arriesgará el Presidente para impedir la fractura de su piso y el hundimiento de sus aliados?


FUENTE.

http://www.desdeabajo.info/mostrar_articulo.php?tipo=edicion&id=1972

viernes, 19 de octubre de 2007

¿ES URIBE UN DEMAGOGO?

Decir que Uribe es demagogo es una verdad de perogrullo, de manera que me puse a investigar sobre este termino y a continuaciòn lo que encontrè.


Demagogia (del griego, dmaggos, líder popular y dmos, pueblo) es una estrategia política que consiste en apelar a emociones (sentimientos, amores, odios, miedos, deseos) para ganar el apoyo popular, frecuentemente mediante el uso de la retórica y la propaganda.
La Real Academia Española define este término como la «práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular» y también como la «degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder».
También puede considerarse la demagogia como un tipo perverso de
oratoria, que permite atraer hacia los intereses propios las opiniones de los demás utilizando falacias o argumentos aparentemente válidos que, sin embargo, tras un análisis de las circunstancias, pueden resultar inválidos o simplistas.
Aristóteles la señaló como la forma de gobierno corrupta contraria a la democracia; Polibio la definió como Oclocracia.
La demagogia se apoya en las masas, favoreciendo y estimulando sus ambiciones más descabelladas, los sentimientos decadentes y elementales, y las desviaciones de la real y consciente participación activa en la vida política. Esto se produce mediante fáciles e ilusorias promesas, imposibles de mantenerse, que tienden a indicar cómo los intereses colectivos de la masa popular, o de la parte más fuerte y preponderante de ella, coinciden, en realidad más allá de toda verdadera lógica de buen gobierno, con los de la comunidad nacional tomada en su conjunto.
La demagogia es ejercida por el demagogo, quien, aprovechando particulares situaciones histórico-políticas y dirigiéndolas para fines propios, excita y guía a las masas populares sometiéndolas gracias a particulares capacidades oratorias y sicológicas, a menudo instintivas, que le permiten interpretar sus temperamentos y sus exigencias más inmediatas, uniendo a esto dotes carismáticos no comunes.
En el desarrollo de la demagogia no se tiene mínimamente en cuenta, más que en forma extremadamente superficial y burda, los reales intereses del país, ni los resultados últimos a los que puede conducir con el tiempo la acción demagógica, dirigida, en cambio, más que nada a la conquista y al mantenimiento de un poder personal o de un grupo.
Con el término demagogia podemos pues referirnos a una situación política correspondiente a la descrita, pero en la que dominan las masas en movimiento y se imponen sobre el legítimo poder constituido y sobre la ley, haciendo valer sus propias demandas inmediatas e incontroladas. En este caso Polibio habla más propiamente de oclocracia (gobierno de la muchedumbre).
En la historia de las doctrinas políticas se considera que fue Aristóteles quien individualizó y definió por primera vez la demagogia, definiéndola como la “forma corrupta o degenerada de la democracia” que lleva a la institución de un gobierno tiránico de las clases inferiores o, más a menudo, de muchos o de unos que gobiernan en nombre del pueblo.
Por tanto, cuando en los gobiernos populares la ley es subordinada al capricho de muchos, surgen los demagogos que, halagando y adulando a las masas, exacerbando sus sentimientos destructivos y desviando su empeño político, consideran como “enemigos del pueblo” o de la patria a los opositores al régimen despótico instaurado, consolidando así su propio poder a través de la eliminación de toda oposición. Aristóteles define por lo tanto, al demagogo como “adulador del pueblo”.
La demagogia, según Platón y Aristóteles, puede producir (como crisis extrema de la democracia), la instauración de un régimen autoritario oligárquico o tiránico, que más frecuentemente nace de la práctica demagógica que ha eliminando así a toda oposición. En estas condiciones, los demagogos, arrogándose el derecho de interpretar los intereses de las masas como intérpretes de toda la nación, confiscan todo el poder y la representación del pueblo e instauran una tiranía o dictadura personal.
Se ha declarado, por tanto, la existencia de relaciones sadomasoquistas que gobernarían el vínculo entre el demagogo y las masas. El carácter autoritario, tampoco explicado, que como fondo los vincula a ambos, consolida esta correspondencia, por lo que hay por parte de las masas, una verdadera identificación con el líder en el momento de la exaltación individual y colectiva y, en consecuencia se produce una aceptación dócil de la sumisión.
El demagogo no necesariamente conduce a las masas a la revolución sino que las instrumentaliza para sus propios fines personales, para proceder, una vez obtenida una amplia aprobación, no ya a un proceso de democratización o de trasformación del sistema sociopolítico, sino a la instauración de un régimen autoritario, del que el demagogo sea el indiscutido y despótico jefe (Führer), o al acuerdo con las autoridades y las instituciones existentes con tal que éstas le reconozcan una función carismática indiscutible. De esta manera los mecanismos represivos acentúan, en lugar de disminuir, las características autoritarias del gobierno y de la sociedad, e impiden la toma de conciencia por parte de las masas.
FORMAS DE DEMAGOGIA
Falacias
Argumentos que equivocan las relaciones lógicas entre elementos, o bien adoptan premisas evidentemente inaceptables. Para mayores detalles, ver falacia. Entre ellas se encuentran la falacia de causa falsa, el argumento circular, el argumento ad hominem, y la apelación a una autoridad irrelevante para el caso citado.
Manipulación del Significado
Las palabras, además de un sentido denotativo, tienen un sentido connotativo implícito, aportado por el contexto y conocimientos compartidos de los interlocutores, que añade ideas y opiniones, muchas veces de forma menos consciente que en su sentido denotativo. En la elección de las palabras, un discurso denotativamente neutro, puede connotar (ver connotación) significados adicionales, dependientes de su contexto y su relación con la opinión de la audiencia, o los oyentes del discurso (ver interpretación, pragmática, significado.) De esta manera, los contenidos implicados son difíciles de refutar.
Omisiones
Se presenta información incompleta, excluyendo posibles problemas, objeciones, dificultades, lo que resulta en la presentación de una realidad falseada, sin incurrir directamente en la mentira.
Redefinición del lenguaje
Mediante la eliminación progresiva o eliminación de las palabras que menoscaban su posición, intentar modificar o hacer desaparecer la forma de pensar que se opone a sus argumentos. Numerosos ejemplos de esto pueden verse en la literatura (la novela 1984 de George Orwell; El Cuento de la Criada de Margaret Atwood), pero también en la realidad y particularmente en la política.
Tácticas de despiste
Consiste en desviar la discusión desde un punto delicado para el demagogo hacia algún tema que domine o donde presente alguna ventaja con respecto a su oponente o contrincante. No se responde directamente a las preguntas ni a los desafíos.
Estadística fuera de contexto
Consiste en utilizar datos numéricos para apoyar una hipótesis o afirmación, pero que estando fuera de contexto no reflejan la realidad. Aquí también se cuenta el uso tendencioso de estadísticas, también conocido como demagogia numérica.
Demonización
Esta aproximación consiste en asociar una idea o grupo de personas con valores negativos, hasta que esa idea o grupo de personas sean vistos negativamente.
Falso dilema
También conocida como falsa dicotomía, hace referencia a una situación donde dos puntos de vista alternativos son presentados como las únicas opciones posibles. Como ejemplo tenemos el típico: "estás conmigo o contra mí". Supone una definición simplista de la realidad y de esa forma se consigue evitar la toma en consideración de las demás posibilidades.

Gobierno quiere que Corte Penal Internacional (CPI) juzgue a criminales de guerra colombianos

Para ello, el presidente Álvaro Uribe propuso levantar la reserva que Colombia invocó por siete años en agosto del 2002, al ratificar el Estatuto de Roma, que dio origen a la CPI.
Con esa reserva, se daba inmunidad frente a ese tribunal a los miembros de grupos armados que podían ser juzgados por reclutar menores, secuestrar, torturar, asesinar a combatientes rendidos, atacar iglesias y ambulancias, entre otros crímenes.
Esa salvedad -que vence en el 2009- la hicieron de común acuerdo entre los presidentes entrante y saliente, Andrés Pastrana y Álvaro Uribe, con el argumento de mantener las puertas abiertas a procesos de paz con los grupos alzados en armas.
Pero ayer, fue el propio presidente Uribe, en medio de una reunión con el fiscal jefe de la Corte Penal Penal Internacional (CPI), Luis Moreno Ocampo, quien propuso levantar la salvedad.Uribe piensa que han pasado cinco años sin que la guerrilla, particularmente, demuestre voluntad de paz."Colombia es un país que pertenece a las instituciones internacionales de justicia, a la Comisión de la OEA, a la Corte Interamericana, a la Corte Penal Internacional, a los órganos de Naciones Unidas. ¿Qué razón tiene esa reserva?", preguntó el mandatario ante magistrados y jueces reunidos en el Décimo Encuentro de la Jurisdicción Ordinaria, en Cali. EL TIEMPO conoció que durante el encuentro con el fiscal de la CPI anunció que haría una serie de consultas con la Cancillería, el Ministerio de Defensa y el Ministerio del Interior. Dijo que nombraría una comisión de alto nivel para tomar la decisión definitiva.Las Farc, las más afectadasEl levantamiento de la salvedad para que la Corte Penal Internacional juzgue los crímenes de guerra cometidos en Colombia no afectaría a los paramilitares desmovilizados porque el tribunal solo tendría jurisdicción sobre los crímenes ocurridos a partir de ese momento. La CPI, además, es subsidiaria. Solo opera cuando los Estados no aplican justicia. Sí podría juzgar los crímenes de guerra de las Farc y del Eln, e incluso los que cometan los 'paras' luego de que se levante la reserva. También puede juzgar a miembros de la Fuerza Pública.A partir de la entrada en vigencia de la CPI en el país no sería posible una ley de amnistía e indulto para las Farc o el Eln, pues las cúpulas de estos grupos han sido condenadas por hechos como los de Machuca y Bojayá.Cuando se invocó la salvedad ante la CPI hubo un gran debate en el país, pues muchos consideraron que no era prudente hacerlo porque la guerra estaba cada vez más degradada.
COMENTARIO
Que jugada maestra la de este señor, y le salvo el pellejo a sus amigos.
Fuente: El Tiempo

miércoles, 17 de octubre de 2007

LA REELECCION / SE LO DIJE


No faltará quien proponga que Colombia se vuelva una monarquía.


Detesto ese "se lo dije", que le espetan a uno encima cuando ocurrió lo que tenía que ocurrir y uno nada hizo para evitarlo. Es un doble castigo de nuestra cultura judeocristiana, con la que se solazan padres, maestros y cualquier hijo de vecino. Pecado y cargar con la culpa. No basta el martirio. Esas aves agoreras tienen un airecito de superioridad porque controlan a las diosas Razón, Previsión y Conducta.


Yo detesto que me digan la frase, pero adoro decirla. Más en este caso. ¿No les dije acaso, cuando se hablaba de reformar la Constitución para un segundo período presidencial, que Uribe también tendría el tercero? Un poco mezquino de mi parte decirlo, pues estaba cantado por todos. Unos lo temían y otros lo anhelaban. El sueño de los injustos, en este caso, se está cumpliendo. Dejémonos de tonterías: de Uribe hay para rato. Y no solo otro rato de cuatro años. Sus amigotes quieren muchos más de esos raticos. Y nada es improbable si se mira alrededor y para ver que Fujimori lo hizo, Menem lo intentó, Chávez lo logró y Lula lo pretende.


Hoy, que conste, se lo advierto, se lo digo y predigo: no faltará el que proponga que Colombia deje de ser una república para convertirse en una monarquía. Ya hay preparativos como el ataque a las cortes, la concentración de los poderes del Estado, la duplicación del presupuesto militar y la intromisión abusiva en los medios de comunicación.


En el reino, Álvaro Primero iniciará la dinastía Uribe. Ciertas reformas habrá que hacer para incorporar al Ministro de Agricultura en la familia real por aquello de la sucesión. Doña Lina, de reina va ni que pintada, pues podrá hacer la misma cara de desagrado con las acciones del monarca como las hace con las del Presidente. Los delfines tendrán que esperar un rato mientras solventan sus negocios. Aunque, pensándolo bien, ese tipo de actividades está muy bien visto en las monarquías europeas.


La aristocracia está prácticamente establecida, pues sobre los duques, condes y barones no habrá problema: para eso están los terratenientes que conformarán los feudos, con la ventaja de que ya tienen sus propios ejércitos. La Cámara Alta, en esta versión moderna de monarquía, estará conformada por los representantes de las multinacionales y las grandes empresas internacionales. En ello no habrá problema, pues el reino ya no tiene qué vender.


La Cámara Baja estará conformada por los representantes de las empresas nacionales todavía comprables y los representantes de las pocas empresas del Estado que quedan. En poco tiempo, esta Cámara podrá ser eliminada por sustracción de materia. La clase media podrá prestar sus servicios, sin chistar, a la Corte y a la aristocracia. El resto, un 60 por ciento de los habitantes del país, pasarán de ser pobres a ser vulgo, siervos sin tierra y abandonados de Dios. El cambio no será muy notorio. No faltará el disidente que proponga que en vez de tener un rey tengamos un virrey que responda a los Estados Unidos. Esta alternativa será rechazada, pues su práctica ya está muy trillada y nada cambiaría.


¿Es una idea loca? Tanto como proponer la reelección de Uribe, pues, en esta democracia de guiñol, no hay presidentes sino absolutismos sin ilustración. Por ello da risa y rabia oír y leer las propuestas de elegir políticos por su simpatía, su capacidad de administración, su preferencia de transporte o sus antecedentes familiares. Debemos empezar a votar por candidatos de partidos que tengan unos principios y que los hagan cumplir una vez en el gobierno. La elección de Bogotá, por ejemplo, no puede ser una discusión sobre sonrisas, gestos o frasecitas. No se trata de escoger temas urbanos que el Alcalde no podrá controlar. En esa elección se juega gran parte del desarrollo democrático del país que nos evite el dominio de un soberano absoluto. Solo una izquierda sensata puede cambiar las prácticas democráticas de este país. Si no, ya nadie parará al reyezuelo. Se lo digo desde ahora.


Carlos Castillo Cardona


FUENTE: EL TIEMPO

viernes, 5 de octubre de 2007

‘The New York Times’ vuelve a citar texto que dice que Uribe era ‘amigo cercano’ de Pablo Escobar


El rotativo más influyente del mundo habla de la “reacción emocional” del Jefe del Estado contra el corresponsal de un periódico norteamericano y vuelve a citar una documentación de la Agencia de Inteligencia de Defensa

La reacción del presidente Álvaro Uribe Vélez en contra del periodista Gonzalo Guillén a quien señaló de ser el autor del libro de la ex diva de la televisión Virginia Vallejo ‘Amando a Pablo, odiando a Escobar’ tuvo un eco contraproducente en Estados Unidos.De una parte, The New York Times, el periódico más influyente del mundo y uno de los rotativos más leídos por los estamentos de poder en la vida política de Estados Unidos, recogió el caso en una nota que para contextualizarla vuelve a citar un informe en que el se afirma que Álvaro Uribe Vélez era un ‘amigo cercano’ del capo Pablo Emilio Escobar Gaviria. Se trata de un informe desclasificado de inteligencia en el que se afirma que a partir de 1991 Uribe era “amigo personal cercano” del “señor Escobar”. Además, asegura que Uribe estaba ligado a negocios no identificados con implicaciones en el tráfico de drogas. Este informe es un material no confirmado que en su momento fue rechazado tanto por el gobierno colombiano como por la justicia de Estados Unidos. Sin embargo, el periódico vuelve a utilizarlo sin darle la debida importancia a semejante dato.


Esto significa que la salida del presidente Uribe a las emisoras –Caracol y RCN– para desvirtuar las afirmaciones de la ex amante del capo del narcotráfico no tuvieron el efecto deseado. Por el contrario, si lo que buscaba el Jefe del Estado era hacer claridad sobre este episodio, al menos, en The New York Times se logró todo lo contrario. De igual manera, en el periódico para el cual es corresponsal el periodista Gonzalo Guillén, El Nuevo Herald, en su caso rechazó con vehemencia las declaraciones del presidente Uribe. Humberto Castelló, director de El Nuevo Herald, expresó su rechazo y extrañeza por las declaraciones de Uribe. ”No hemos recibido ni una sola queja ni la más mínima solicitud de corrección del Presidente por las publicaciones de nuestro corresponsal'”, afirmó Castelló. “Lamento la ligereza, la injusticia y la irresponsabilidad que ha cometido con ese comentario la persona de más alta investidura en un país en donde se ha visto que los defensores armados del Presidente, al margen de la ley, no corrigen a los periodistas con cartas, sino con balas'”. El diario de Miami recordó que Guillén se encuentra bajo protección de dos escoltas del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) desde hace tres meses luego de que la redacción de El Nuevo Herald recibió un anónimo revelando un plan para matarlo supuestamente urdido por paramilitares de la zona de San Andresito en Bogotá y oficiales de la Policía Metropolitana. '”Estos hechos son sumamente graves y nos generan gran preocupación sobre la seguridad y la integridad física del periodista'”, escribió a finales de mayo el director ejecutivo de Human Rights Watch, José Manuel Vivanco, al vicepresidente Francisco Santos, al conocer la situación del periodista. El periódico dice que como ejemplo de la supuesta calumnia de la que habría sido víctima, Uribe citó un artículo publicado en El Nuevo Herald que no fue escrito por Guillén. Y aclara que se trata de una nota publicada en mayo de 2006 por el reportero de El Nuevo Herald Gerardo Reyes, sobre un caso en el que Uribe fue ligado a un proceso de contrabando de una avioneta en 1983, episodio del que el mandatario dijo que no recordaba nada. En su intervención en RCN, Uribe aseguró que en el artículo en mención se afirmó que se trataba de un avión ligado al narcotráfico, pero la nota en ningún punto hizo esa aseveración en forma directa, ni indirecta ni atribuida a una fuente. En el artículo periodístico se presentaron las explicaciones que dio el Presidente a través del secretario jurídico de su despacho. Tras la publicación del reportaje ni Uribe ni sus funcionarios enviaron corrección o aclaración alguna.


FUENTE: SEMANA.COM